
De no haber sido por ellos, creo que hubiera sido otra la historia de esta marca, pero sobre todo mi historia personal sería distinta. Tuve una etapa muy difícil de ansiedad y depresión, tan fuerte que pensé que jamás saldría de ella. No sé cómo la hubiera superado, no sé qué es lo que me hubiera impulsado a seguir adelante, a tener algo propio, a salir de la tristeza tan profunda en la que estaba, a pararme todos los días, a levantarme temprano, a dejar las pastillas antidepresivas que lo único que hacían era doparme y tenerme como un zombie. Pero todo comenzó a mejorar cuando volví a ellos luego de haberlos conocido tiempo atrás.
Los mandalas me salvaron la vida, es por eso que decidí llevar uno sobre mi piel, para no olvidarme que ese círculo sagrado es mi centro y que todo lo que necesito está en mí.
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